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domingo, 11 de agosto de 2013

LOS HIJOS DE LA GRAN BRETAÑA


            La coincidencia de las crisis en nuestro país con los pequeños, pero sostenidos, logros de Gibraltar en el aspecto económico y territorial, ha dado lugar a la situación actual, que no es, sino un paso más en su progresiva expansión.
            El tratado de Utrecht, sin entrar en este pormenor, dejó establecidas las cláusulas, pero los ingleses, piratas de parche en el ojo y pata de palo, construyeron su imperio a base de rapiñas por todo el mundo. Como todos los imperios, cayeron en decadencia y fueron perdiendo sus colonias, aunque el producto de su rapiña ya les había permitido convertirse en un país rico, y se erigió en hábil comerciante con la creación de la Commonwealth, que les permitiera perpetuar su dominio económico y renunciar al político.
            Vamos a olvidarnos de reivindicar más Gibraltar, que ahora cumple 300 años en manos de GB, y no es posible que prospere la dormida reivindicación en las NNUU, en tanto en cuanto EEUU sea su mejor socio. Por consiguiente, orillemos la reivindicación. y veamos cómo con la astucia del zorro van jugando sus cartas.
            En 1815 la fiebre amarilla causó estragos en su población, y España, por razones humanitarias, permitió que se construyeran una serie de barracones. Sin hacer ruido, en 1854, construyeron una valla, y en 1908 ya se levantó una descarada verja. Coincide en el tiempo con la caída de las últimas posesiones de España, la ruina de su economía y la debilidad de sus gobiernos.
            En 1938, otra debilidad, nuestra Guerra Civil, la aprovecha para construir el aeropuerto invadiendo nuestras aguas territoriales.
            El comienzo de una cierta recuperación de España, su presencia en mercados internacionales y cierta relajación en la dictadura que camina hacia la desaparición de Franco, no son propicias para acciones inglesas, pero la guerra de Ifni y Sáhara, nueva debilidad, da lugar una provocación de Londres, poniendo en vigor la nueva constitución para Gibraltar, mientras  aviones de la Raf violan nuestro espacio aéreo; es entonces, cuando despreciando nuestra protesta diplomática, el dictador ordena en 1969 el cierre de la verja.
            ¡Qué coincidencias! Mañana se cumplen 44 años de ese cierre. A pesar de la pérdida de 5.000 puestos de trabajo, el gobierno inició el desarrollo del Campo de Gibraltar. Polígonos industriales, viviendas sociales, campo de deportes, hospitales etc.
Taimadamente inician negociaciones diplomáticas ante la situación catastrófica de un Gibraltar, que habitado en su mayoría por judíos, malteses y escasos británicos, tienen que recurrir a mano de obra marroquí y utilizar para ello solo el transporte marítimo. Es lógico que no vivieran en un paraíso, de lo contrario no hubieran incubado y manifestado tanto odio hacia España.
            Nueva demostración de GB de que cuando no pueden por la fuerza, utilizan la diplomacia y gracias a ello, logran la apertura de la verja en 1.982.
Desde entonces, Gibraltar ha ido creciendo progresivamente hasta convertirse en el lugar privilegiado donde se vive de lo que se vive, y con dos residencias, una para “los negocios” y otra para la doméstica fuera del Peñón.
            La nueva debilidad de España, país de Europa con mayor número de desempleados, con gobiernos corruptos y cuestionados desde hace muchos años, es el caldo de cultivo para que den una nueva vuelta de tuerca al status gibraltareño, y comprobamos con tristeza, cómo en nuestras aguas se van sembrando una serie de bloques de cemento, que sin prisa y aprovechando nuevas debilidades, darán lugar a un arrecife, al que llegarán con un nuevo istmo artificial, en uso de su política de hechos consumados. Todo es cuestión de tiempo y de debilidades. ¡Ah! y por si acaso se nos ocurre otra cosa que patalear, nos envían ahora, para la efemérides de mañana varios barcos de guerra
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2 comentarios:

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  2. Al perro flaco todo son pulgas. En realidad, si no fuese por los trabajadores españoles en Gibraltar, la situación del peñón nos la traería al pairo. Los ingleses en su línea habitual de piratas, ladrones, indeseables y prepotentes. Como siempre. Un abrazo desde mi mejana

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